Por Pablo Baeza C.
La sostenibilidad empresarial consiste en la realización de acciones internas y externas que toma la organización para proteger los recursos y evitar daños graves al medio ambiente, fundamentadas en los pilares de la protección de los ecosistemas, el crecimiento económico y el desarrollo social (ONU), considerando a todos sus stakeholders.
Dentro de los stakeholders relevantes de toda organización están los colaboradores y colaboradoras, quienes tienen una doble cualidad, ya que forman parte de la organización y también son miembros de la comunidad y cultura que circunda a la empresa. Esta situación ambivalente siempre tiene que estar presente por parte de las organizaciones cuando se implementan acciones de sostenibilidad, porque descuidar cualquiera de los dos escenarios podría generar un desbalance que haga perder la efectividad y la credibilidad de las medidas tomadas con el fin mencionado.
Una de las formas más prácticas para alcanzar la sostenibilidad puertas adentro con sus trabajadores y trabajadoras es mirar con mejor detalle lo que nos dicen los Derechos Humanos y su resguardo, ya que estos “generan las condiciones esenciales para el desarrollo sostenible”, como declara la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas.
Además, cuando la organización ha logrado balancear sus estrategias de sostenibilidad para sus trabajadores, logrando crear instancias de diálogo, formación y desarrollo, estará impactando positivamente en su entorno, satisfaciendo los tres pilares mencionados. Esto permitirá reportar acciones sostenibles reales y lejanas al greenwash, que, dicho sea de paso, la ciudadanía, organizaciones de la sociedad civil e instituciones están hoy mejor capacitadas para identificar lavados de imagen con el rótulo de “sostenible”, alertas a cualquier desequilibrio en el discurso de las organizaciones.
Algunas ejemplos de acciones recomendables que pueden generar las empresas en favor del desarrollo sostenible de sus colaboradores y colaboradoras son: mejorar los canales de comunicación con sindicatos, estableciendo mecanismos que permitan levantar información confiable sobre las necesidades sociales y económicas; capacitar a los mandos en materia de derechos humanos aplicados a lo laboral; generar instrumentos que permitan comprender mejor la vinculación con el medio al interior de las organizaciones, de este modo la gestión de personal podrá identificar mejor las acciones de bienestar. Por último, aspirar y llevar a cabo acciones sostenibles para los grupos internos de la empresa, ayudará en el fortalecimiento de la identidad de la empresa, su imagen y reputación. A la vez que se genera un mejor ambiente de trabajo que beneficiará el desarrollo económico y posicionamiento de la organización.


